Adaptabilidad, Agilidad, Alto Rendimiento, Canales de distribución, Cloud Computing, Comercio electrónico, CRM en la práctica, Emprendedores, Estrategia comercial, Experiencia de Cliente, Fidelización, Formación, Gestión del cambio, Gestión del Tiempo, Internacionalización, Marketing Digital, Motivación, Neurociencias, Satisfacción del Cliente, Sociedad, Storytelling

Por favor, cuando hagamos una videoconferencia, webinar o curso, conectemos la cámara

En esta herramienta sobre la que todos vamos aprendiendo día a día, hay una serie de protocolos que debemos generalizar y uno de ellos es mantener la cámara activa para que el interlocutor o interlocutores vean la cara y perciban sus reacciones.

Hace unos meses estaba en un webinar de mi compañero en el Consejo General de Economistas Pedro Juan Martín, él, que está acostumbrado a dar clases en la universidad, solicitó visualizar las caras de los compañeros que estaban a la escucha porque entendía que las normas de educación generalmente aceptadas así lo indicaban. En ese momento yo tenía la cámara desactivada y de un salto la activé. Pedro Juan tenía más razón que un santo. El otro día impartí un curso corto y los 34 asistentes tenían todos la cámara apagada y tuve un sentimiento de no saber a quién le hablaba o si estaban de acuerdo con lo que yo decía o, simplemente, si les generaba alguna duda o se aburrían. En varias ocasiones pregunté si tenían dudas o si podía seguir y sólo una persona me respondía. Llegó un momento que pregunté a la audiencia si todavía estaban allí, porque me daba la sensación de que se había cortado y yo estaba hablando para mí mismo. No, estaban allí, el mismo de las anteriores ocasiones me animo a seguir. Después vi algunos mensajes en el chat, pero no resulta cómodo estar concentrado en el contenido del webinar y realizar el seguimiento del chat y responder a las demandas. Entre el curso presencial y el on line sin interactuar hay un mundo.

Tuve la sensación de estar en el centro de una cabina de espectáculo porno en el que los asistentes van de incognito y no tengo ni idea de quién está y si me está escuchando o se ha ido a hacerse un café. Cuando alguien esta emitiendo en el proceso de comunicación, necesita interacción, ver la postura, ver las expresiones de duda, etcétera. El chat está bien, pero si el emisor pide que se le interrumpa, la voz es el mejor medio, mucho mejor que el chat si no es que lo atiende una segunda persona.

Además, tenía razón Pedro Juan, es un tema de educación, como lo es quitarse las gafas de sol cuando hablas con otra persona y no hay causa mayor para hacer excepción a la norma. En el último webinar lo he probado, antes de empezar he solicitado de los asistentes que activaran la cámara y ¡Oh, milagro! Todos lo han hecho y seguro que transmiten esta norma cuando sean emisores.

Ya sé que tener la cámara desactivada permite estar con ropa más cómoda, comiéndose el almuerzo o haciendo otra cosas, pero eso no es respetuoso para el emisor. Estas herramientas vienen para facilitar la comunicación no para complicarla, así que no perdamos las buenas costumbres y cumplamos con los básicos de la comunicación humana. ¡Conecte la cámara y deje que nos veamos las caras, hombre!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s